Durante mucho tiempo se ha hablado de la ética en la sociedad como un conjunto de normas que se establecen de manera intrínseca en el conjunto o grupo en que vivimos como comunidad; del mismo modo en nuestro lugar de trabajo también existen normas de comportamiento que destacan en un ambiente favorable tanto para la empresa como para la persona y los sujetos que directa o indirectamente están relacionados con el quehacer de la compañía.

Como profesionales en el área de la administración nuestro deber es coadyuvar a construir el manual de ética de la empresa y por supuesto velar por su divulgación y cumplimiento, en aras de generar conciencia sobre la naturaleza de bien del ser humano, de su altruismo y respeto por todos los seres con quienes habitamos la tierra.

Los profesionales de esta área hoy más que nunca debemos tener cuidado con no perder la sabiduría sobre las bases y la razón de ser de las empresas, entendiendo que cada comunidad tiene sus propias normas y que cada grupo aporta de manera positiva al crecimiento y diversidad de los sujetos y sus acciones. Dentro del contexto de diversidad cultural entendemos los deberes y derechos de los profesionales como la formación tanto en habilidades y destrezas propias de la profesión, como en valores que nos lleven a tener una moral definida regida por principios de justicia, equidad, razonamiento e identidad.​

Como profesionales en el área de la administración nuestro deber es coadyuvar a construir el manual de ética de la empresa y por supuesto velar por su divulgación y cumplimiento.