Sistemas Olympia

Archivos y directorios en línea

/ presencia digital /

Lo que su entidad ya tiene guardado —el archivo, el inventario, el censo— puesto donde alguien pueda encontrarlo.

Casi toda entidad guarda algo valioso y prácticamente ilocalizable: un archivo histórico en cajas, un inventario patrimonial en una hoja de cálculo, el censo de un sector entero repartido en carpetas. Existe, se cuidó durante años y no lo puede consultar nadie que no trabaje allí.

Publicarlo en PDF no lo arregla. Un PDF de trescientas páginas es el mismo archivo, solo que ahora también está en internet: sigue sin poder responder una pregunta. Lo que cambia las cosas no es publicar el documento, es describir cada pieza por separado y dejar que la gente pregunte por ella.

Qué quiere decir «consultable»

Tres entradas, y ninguna sobra:

  • Por tiempo — una línea de décadas o de años, para quien sabe cuándo ocurrió pero no cómo se llamaba aquello
  • Por procedencia — la oficina, la colección o la categoría de la que salió cada pieza
  • Por nombre — las personas, los lugares o las organizaciones que aparecen dentro de cada documento

La tercera es la que separa un catálogo de una lista, y es la que casi nunca está. Una lista dice qué documentos hay; un catálogo encuentra a un bisabuelo dentro de un expediente de 1887 que nadie había vuelto a abrir.

Dos que puede abrir ahora mismo

No hace falta creernos: los dos están en línea, en el portal del Instituto de Cultura de El Carmen de Viboral.

  • Archivo Histórico Municipalexpedientes de 1861 a 2008, con línea de tiempo, trece oficinas de procedencia y una pestaña para las personas nombradas dentro
  • Red de Gestores Culturalesel censo del sector cultural del municipio, con ficha propia para cada gestor

El primero describe dos mil trescientos setenta y seis expedientes y nombra dentro de ellos a dos mil trescientas setenta y tres personas. El segundo reúne cuatrocientos sesenta y ocho gestores culturales. Son el mismo trabajo sobre materiales distintos: uno mira hacia atrás y el otro hacia el presente.

A quién le sirve

A cualquier organización que responda por una memoria o por un sector: institutos de cultura y casas de la cultura, archivos y museos, acueductos comunitarios con décadas de actas, agremiaciones y cooperativas con un padrón, entidades que administran inventarios patrimoniales.

Y tiene un efecto que conviene decir aunque nadie lo pregunte: un catálogo así es, de paso, el dato abierto que la Ley 1712 le pide a una entidad pública. No se hace para cumplir, pero cumple.

Qué incluye

  • El modelo de descripción: qué se describe, con qué campos y cuáles de ellos se podrán buscar
  • La carga del material que ya existe, venga de hojas de cálculo, de fichas en papel o de carpetas sueltas
  • El buscador con sus filtros, y la línea de tiempo cuando el material la justifica
  • Ficha propia para cada pieza, con dirección estable que se puede citar y enlazar
  • Un sistema donde su equipo sigue añadiendo piezas sin pasar por nosotros
  • Formación a quien va a mantenerlo, porque un catálogo que deja de crecer envejece rápido

Cómo trabajamos

  1. 01

    Decidir qué es una pieza

    Es la primera decisión y ordena todas las demás: si la unidad es el expediente, el documento suelto, el objeto o la persona. Elegir mal aquí se paga en cada ficha que se llene después.

  2. 02

    Acordar los campos

    Cada campo que se pueda buscar es un campo que alguien tiene que llenar. Se acuerdan los pocos que de verdad se van a consultar, no todos los que se podrían tener.

  3. 03

    Cargar lo que ya existe

    Lo que la entidad tenga, en el estado en que lo tenga. Se ordena y se normaliza al entrar, que es cuando cuesta una vez en lugar de costar en cada consulta.

  4. 04

    Publicar y dejarlo creciendo

    El catálogo sale en línea y queda en manos de su equipo. Añadir una pieza nueva es llenar una ficha, no llamarnos.

/ hablemos /

Un asistente se desactualiza, los documentos cambian y los modelos se renuevan. Por eso trabajamos con planes mensuales: mantenemos la base de conocimiento al día, afinamos lo que ya está andando y vigilamos el costo. Igual que llevamos veinte años haciéndolo con el hosting.

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